Abominables Criaturas


(Prosa Poética)

Abominables criaturas caminan bajo un manto de impunidad sin movérseles ni siquiera la pestaña izquierda, caminan por el mundo descaradamente, caminan por la misma ciudad que nosotros creyendo que abandonarán este mundo sin ser juzgados.

Abominables criaturas caminan contando monedas, y trasformándolas en el oro del Rey Midas: viajes, automóviles, ropa, ropa para niños, personal de servicio, peluquería.

Abominables criaturas sensiblemente minusválidas, con próspera descendencia abandonada espiritualmente en el seno de un hogar maravilloso, confortable, sin una nube de polvo, sin animales que dejen mugre, con esclavos limpiando sus migas, sus baños, sus cocinas, esclavos que no ascienden en sus abominables cerebelos a la categoría de personas.

Abominables criaturas ¿creen así lavar la conciencia del cumplimiento una magra función paternal de nula espiritualidad? ¿Acaso creen que lo que no se ve no se sabe, y lo que se ve, es de colores, y de brillos?

Abominables criaturas que recurren a esclavos niñeros; no tienen vocación paternal y los mandatos tradicionales indican que deben dejar en este mundo próspera descendencia y próspera descendencia poseen. ¿Sino qué dirán de ellas, abominables criaturas?

Abominables criaturas que se comportan según mandatos conservadores, abominables criaturas de cartón no vaya nadie a mirar para adentro porque ve todo negro. (Pero eso no importa porque lo que está adentro no se ve).

Abominables criaturas que paradójicamente no permiten que otros ejerzan no una magra sino plena condición maternal, y entonces hurtan sus derechos.

Abominables criaturas ilusas, ¿acaso creen que nadie lo sabe? ¿acaso creen que nadie sabe de los aberrantes delitos que cometen a diario? ¿acaso creen que como son pequeños delitos no son delitos?

Abominables criaturas creen todo eso y mucho más teniendo como madre a la ignorancia.

Abominables criaturas que salen a la calle muy orondas y tranquilas, personas que pretenden pasar por buenas subestimando a otros creyéndolos poco inteligentes, cuando son las abominables criaturas quienes no son inteligentes y que caminan por Montevideo tranquilas creyendo nadie sabe qué han hecho, creyendo muy noble el delito cometido.

Abominable familia que camina tranquila ingorante de que existe un destino justo que en todo momento está juzgando sus malsanas acciones.

Abominable familia de nombre conocido por muchos caminantes de Montevideo, no es necesario poner acá su apellido, todos lo saben.

Abominable familia arruinadora de familias, por más que caminen sus viejos y sus jóvenes orondos y tranquilos por las aceras de Montevideo, la sociedad en su conjunto juzga, porque esta abominable familia carece de intelecto y de moral.

Abominable familia racista materialista elitista que señala y juzga gente porque no tiene dinero, gente que piensa por sí misma, gente que no es hipócrita y se anima.

Abominable familia que rotula de "loco" a todo ser que no adscribe a sus abominables preceptos.

Abominable criaturas ancianas de tan memorable familia, están a punto de abandonar este mundo pero por suerte se irán ya habiendo sido juzgados por la ley del destino justo, por la sociedad, por todos quienes saben quienes son y que ustedes ignoran, pues ignorantes son.

Abominables criaturas jóvenes de tan memorable familia, les falta bastante para abandonar este mundo, sigan caminando por las veredas de Montevideo, pero recuerden que todos saben quienes son y los delitos que han cometido, cometen y seguirán cometiendo mientras vivan puesto que abominables criaturas son.

Anna Donner Rybak © 2011
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